Marta Dominguez of Spain crosses the line to win the gold medal in the women's 3000m steeplechase at the 12th IAAF World Championships in Athletics (© Getty Images)
Berlín, AlemaniaEl éxito del sprint jamaicano continuó en el tercer día de competición de los 12º Campeonatos del Mundo de Atletismo de la IAAF después de que Shelly-Ann Fraser confirmara su título olímpico venciendo en los 100m en un tiempo más rápido que en Pekín, 10.73. Con ello iguala el tercer mejor tiempo de la historia, y fue seguida de su compatriota Kerron Stewart, que se llevó la plata igualando su mejor marca personal con 10.75. La norteamericana Carmelita Jeter se llevó el bronce con 10.90.
Indudablemente fue la rápida salida de Fraser lo que le dio la victoria final, porque la mucho más alta Stewart perdió tiempo en los tacos. Pero cuando Stewart se puso en acción fue recortando su desventaja del medio metro inicial a sólo uno o dos centímetros. Pero era demasiado tarde y por sólo dos centésimas Fraser se unía a Bolt en el trono de la velocidad mundial.
Bekele permanece inexpugnable
En una exhibición de su estilo, Kenenisa Bekele no fue cazado como sus compatriotas femeninas en los 10.000 metros. Dejó al eritreo Zersenay Tadesse hacer todo el gasto en cabeza, dejando atrás a los kenianos Moses Masai y Micah Kogo. La campana fue la puntilla para Tadesse. Éste mantuvo su ritmo pero Bekele se fue por delante para vencer por 30 metros de margen en un nuevo récord de los Campeonatos de 26:45.11. La segunda mitad de la carrera se corrió en 13:05. La valentía de Tadesse fue recompensada con la plata en 26:50.12 mientras que el bronce fue para Masai con 26:57.39, añadiendo otra medalla a la familia tras el oro de su hermana Linet en la jornada inaugural.
Rogowska vence en pértiga mientras que Isinbayeva se va de vacío
La polaca Anna Rogowska y la española Marta Domínguez se impusieron respectivamente en el salto con pértiga y en los obstáculos en un margen de tiempo de solo un minuto. Tras esta simple ecuación subyace un desastre para las atletas rusas. En el espacio de 60 segundos Yelena Isinbayeva, incluso más favorita para el oro que el propio Usain Bolt, no consiguió sobrepasar ninguna altura en la pértiga. Y su colega, campeona olímpica y plusmarquista mundial, Gulnara Galkina se quedó en la última vuelta de los obstáculos.
Tienes que estar loco o tener mucho coraje para comenzar a saltar el último. Pero cuando la doble campeona olímpica y mundial y múltiple plusmarquista mundial comenzó a saltar en 4,75 metros, sólo diez centímetros por debajo de su tope anual, nadie se preguntó por el estado de su salud mental. Quizás recibió el consejo de su ilustre predecesor Sergey Bubka, que usó la misma táctica para ganar el oro en Seúl 1988.
Bubka salió victorioso cuando franqueó su altura inicial en su tercer intento pero Isinbayeva tuvo un fallo en 4,75 metros y luego se fue a por 4,80m, donde falló otras dos veces. Rogowska, que ya la había batido en Londres esta temporada, había superado ya los 4,75 metros y el gran premio fue para ella.
Por fin oro para Domínguez
Dominquez simplemente se aseguró de seguir a Galkina, que llevó el peso en los primeros dos kilómetros junto a su compatriota Yuliya Zarudneva. Las tres erráticas jóvenes kenianos, que seguramente mejorarán en esta disciplina, seguían muy cerca de este trío, como también la tunecina Habiba Ghribi. En el toque de campana cualquiera de ellas se podría haber hecho con la victoria. Sin embargo fue la española quien mostró su madurez sobre los obstáculos esta temporada y que mostró la mayor determinación, dejando atrás a Zarudneva en el último obstáculo para vencer en un nuevo récord nacional de 9:07.32. Zarudneva fue segunda con 9:08.39 y Milcah Cheywa de Kenia tercera con 9:08.57.
Mientras, el triple salto femenino cobró forma con Yargelis Savigne, imbatida esta campaña, defendiendo con éxito su título mundial. Como en el sprint aquí también hubo doblete cubano porque Mabel Gay se hacía con la segunda plaza con 14,61 metros, por los 14,95 de su compatriota, mientras que la rusa Anna Pryatkh se llevaba el bronce con 14,58 metros.
Kozmus reina en el martillo
La única persona en todo el estadio que parece que no veía con claridad la victoria de Primoz Kozmus en el martillo parecía ser el entrenador esloveno Vladimir Kevo. Cada vez que Kozmus lanzaba la multitud en el estadio se fijaba en Klevo balanceando su cabeza, tocándose el pelo y generalmente con la impresión en su rostro de un villano de película muda. Uno de sus colegas tuvo que acercarse para darle confianza mediante una palmadita en su cabeza. Pero esto fue mucho después de que Kozmus se pusiera en cabeza en la segunda ronda con 79,74 metros.
La competición estuvo muy cerrada en sus primeros compases toda vez que el campeón olímpico en 2000, el polaco Szymon Ziolkowski se hacía con la plata en 79,30 metros, también en la segunda ronda. Sin embargo, luego Kozmus replicaba con dos lanzamientos de más de 80 metros para ganar con 80,88 metros.
Pat Butcher para la IAAF



